Marco pedagógico
Desde la concepción de la persona como ser perfectible y defectible, comprendemos al “acierto” y al “error” como elementos valiosos en el proceso de aprendizaje. El error puede ser fecundo si se transforma en un elemento motivante y disparador de nuevos procesos de indagación para el alumno. Bajo esta concepción los docentes somos, ante todo, la persona que acompaña, sin impacientarse, permitiendo que, quien aprende, se adueñe del conocimiento como algo que le pertenece, y así lo convierta en su experiencia personal.
Los métodos pedagógicos serán adaptados con el fin de maximizar la eficiencia de la enseñanza, y muy especialmente, del aprendizaje; métodos más activos y participativos, que estén centrados en el alumno, y no tanto en el profesor; que los estimulen a pensar, a reforzar la personalidad, a liberar sus potencialidades y energías latentes, a despertar su motivación y desarrollar su capacidad creativa y emprendedora. Enseñarles alrededor de problemas reales y concretos, utilizando los componentes del propio medio, de modo que ellos puedan ver y palpar objetos concretos que utilizan en su aprendizaje. Por ello buscamos para nuestro marco pedagógico tres conceptos complementarios:
- el de aprendizaje significativo,
- el de aprendizaje como investigación y
- el de aprendizaje-servicio.